Destrucción de la salud pública porteña durante dos años de gestión de Macri

Tuesday, September 1, 2009 19:44
Posteado en Buenos Aires

Durante la campaña electoral de 2007 el ingeniero Macri sumaba dentro de otro cúmulo de promesas (incumplidas) la de realizar concursos de los cargos de directores y subdirectores de todos los hospitales dependientes del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Su explicación se fundamentaba en que los directores hospitalarios en ese momento en ejercicio eran todos puestos políticos y que la ciudadanía merecía que mediante “concurso” tuviera el derechos que estos cargos se ocuparan por aquellos que luego de una selección transparente y pública, se lo merecieran.


Sobre este tema, vale una aclaración. La experiencia de los Sistemas de Salud que funcionan, los directores y subdirectores o por lo menos uno de ellos, no ocupa el cargo por concurso sino, para que el jefe del gobierno, que propuso una agenda sanitaria en su plan de gobierno tenga más simplificado la ecución del mismo tenga la facultad de nombrar algún profesional de la salud que coincida con dicha agenda para no entrar en cortocicuitos con funcionarios tan fundamentales, como son los Directores y Subdirectores de Hospitales, que por haber ganado el cargo de titular, le hagan la gestión planificada más complicada.

Al asumir el Ministro de Salud el Dr. Jorge Lemus, exdirector “politico” del Hospital Fernández prometió en una reunión antes más de 200 funcionarios de conducción de Salud, que si en 90 días no conseguía hacer los concursos renunciaría a su cargo, porque demostraría su falta de idoneidad para el cargo en el cual habia sido nombrado.

Logicamente, pasó más de 1 año y medio y los “concursos” no se hicieron, porque se necesitaba una nueva ley de carrera profesional de la salud, que no había sido votada.

En el medio de la más terrible crisis hospitalaria, jamás vista de los hospitales de la CABA por la falta de gestión administrativa, proponen por memorandum que todos los directores y subdirectores presenten la renuncia en 48-72hs para “facilitar” una selección (ya no concurso como dice la ley) de los funcionarios de alta conducción de cada hospital.

Se envía por mail el “reglamento” donde se plantea la creación de una junta de “notables” que evaluarían los antecedentes curriculares, la trayectoria y los méritos orientados para los cargos que quedarían “vacantes” y un proyecto de gestión en salud, que variaba en cada hospital.

Esta maniobra engañosa y poco transparente, les permitió elegir a dedo a los directores y subdirectores que fueran funcionales a las políticas que pensaban llevar adelante.

Así fue como muchos de nosotros luego de denunciar la falta de insumos, en cumplimiento de nuestro rango de funcionarios públicos, fuimos cesanteados prácticamente sin mediar “ningún” tipo de evaluación transparente como los ciudadanos de Buenos Aires se merecían.

Estas “selecciones” se judicializaron por las innumerables fallas jurídicas y a la fecha, siguen en sus cargos aquellos funcionarios, que sin saber como fue el resultado de la “selección” decideron que calificaban para ocupar los cargos en cuestión.

En una palabra, un mamarracho, el Ministro NO renunció como había prometido y hay hospitales como el Argerich que por la demanda iniciada contra el gobierno de la ciudad no tiene Director Médico.

Como conclusión “en vez de designar a dedo a los directores, como decía que se hacía antes, ahora designaron a dedo a quienes los designan”.

Otra de las medidas más relevantes de la gestión en el ministerio de Salud, del Jefe de Gobierno, Mauricio Macri fue la firma de un convenio con las Universidades Privadas para que sus alumnos puedan hacer las prácticas con los pacientes internados en los hospitales a su cargo. En una palabra, les cobran cuotas altísimas a los estudiantes y el Estado de la Ciudad les termina financiando las prácticas. Este convenio fue duramente criticado por la oposición en oportunidad de una visita del Ministro de Salud Jorge Lemus a la comisión de Salud de la legislatura porteña, por profesionales de los hospitales y estudiantes de la Facultad de Medicina de la UBA. Esta, formalmente, le hizo llegar su reprobación a la medida tomada porque perjudicaba a los pacientes y a los estudiantes de la Universidad de Buenos Aires.

Hace unos días salió publicada en un matutino, que la mortalidad infantil en la ciudad de Buenos Aires habia disminuído de un 7,9 por mil nacidos vivos en el año 2007, pasó a ser del 7,3 durante la gestión Macri. Esta noticia si bien es cierta también remarcaba que la mejoría de la mortalidad infantil no era pareja en toda la ciudad. Mientras que en Recoleta, Palermo, Belgrano, en general ciudadanos que no acuden a las maternidades de los hospitales públicos, hubo una favorable disminución que llegó al 5 por mil de nacidos vivos, en los barrios porteños más pobres de la zona sur de la capital como Mataderos, Parque Avellaneda, Lugano, Soldati y Villa Riachuelo, hubo un aumento que llegó al 11,9 niños muertes por cada 1000 nacidos vivos.

Este dato dramático e imperdonable, demuestra claramente la injusticia social e inequidad de las políticas no solo de salud sino también lógicamente sociales del gobierno del ingeniero Macri.
Las principales causas de muerte fueron partos prematuros y recién nacidos con bajo peso al nacer, las cuales son claramente prevenibles con un sistema de salud en buen estado.

La reciente renuncia de la principal responsable del Ärea de Salud mental de la ciudad, la Dra. Lucía Quiroga quien la argumentó diciendo “HAY UNA GRAN CONFUSION EN LA POLITICA DEL JEFE DE GOBIERNO PORTEÑO EN ESTE SECTOR”.

La hipótesis que se hace más verosímil a esta altura de su gestión que de ganar las elecciones legislativas, se cerrarían los hospitales Borda y Moyano y que en el predio de varias hectáreas que ocupan se construiría un monumental Centro Cívico, que no solo es imprescindible, sino que no tienen explicaciones para justificarlo, lo que genera el rumor que atrás de toda esta movida, se esconde un fabuloso negocio inmobiliario.

Durante el año 2008 una de las tres principales causas de denuncias presentadas ante la Defensoría del Pueblo de la ciudad fue el tema SALUD.

En síntesis, Hospitales sin insumos, un aumento notorio en la mortalidad infantil en los barrios porteños de la zona sur, funcionarios que renuncian por la decepción de las promesas incumplidas y las políticas implementadas, el crecimiento de la inequidad social, despropósito, ineficiencia e ineficacia e improvisación en los aspectos referentes a la salud de los porteños, son solo algunos de los factores que caracterizan al gobierno PRO.

La colas interminables para pedir turnos (que durante la campaña Macri prometió resolver y que a casi dos años de gestión se han incrementado) la no incorporación del número de enfermeras que reemplacen aquellas que se jubilan igual que en el caso de los profesionales médicos, demuestran claramente que al ingeniero Macri no le interesa mucho la salud de los porteños.

Lo grave es que en una hipotética victoria legislativa en la ciudad de Buenos Aires, le daría el aval para seguir destruyendo el Sistema Público de Salud de la Ciudad.

Fuente : Nota de Donato Spaccavento

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